Cuando se casaba alguien era una gran fiesta, el novio pagaba casi todo, avisaba a los quintos y amigos matando un toro para celebrar el acontecimiento.

La novia recogía a las mozas por las calles del pueblo cantando:

"Uri, uri, uri los de la boda
los de la boda
uri, uri, uri, los de la boda estamos aquí"

y todos iban juntos al baile para celebrar las vísperas.

Al día siguiente se iba por el desayuno, se daba a cada invitado un trozo de pan y una magra de toro; se ponían sus mejores galas y marchaban a casa del novio y de la novia. El novio con su acompañamiento y del brazo de la madrina iban a recoger a la novia y todos juntos iban andando a la Iglesia. Una vez casados al salir les tiraban arroz, les ponían cencerros o les uncían con yugos, en algunos casos, los amigos les hacían beber agua del pilón de la Plaza Grande. Por el camino hasta llegar al lugar del banquete se iba cantando canciones como:

"Que bonita está la Sierra
con su tomillo florido
más bonita está la novia
al lado de su marido"
O
"Esta noche a la novia
le mete el novio
el anillo en el dedo
de matrimonio..."

En el salón a los invitados se les ofrecía chocolate y bollos hasta la hora de la comida, después los invitados volvían a casa a recoger los cuartos para el presente, mientras tanto los novios bailaban las galas recogiendo a cambio garbanzos y judías...

La Boda Navalmoral de la Sierra - Ávila